Clay Regazzoni, Niki Lauda, Enzo Ferrari en la pista de Fiorano
El 312 B3-74, revisado a fondo por Forghieri, tuvo una gran comienzo: Regazzoni quedó segundo en 1974 y Ferrari logró la misma posición en el Campeonato de Constructores. Aunque, el coche el verdadero triunfador de 1975 fue el 312 T, que era prácticamente nuevo.
El 312T tenía un nuevo semimonocasco con chasis tubular, paneles de aluminio estructurales, carrocería ligera de GRP y un diseño compacto, con un peso ligero y centrado entre los ejes.
El motor de 3,0 litros y flat-12 de Forghieri (de ahí su nombre: 312) también contribuyó a situar el peso mucho más bajo en el chasis que un motor en V tradicional, y sus 495 CV le dieron a Ferrari una clara ventaja sobre el omnipresente motor Cosworth DFV.
Aunque el flat-12 era el mismo que montaban los predecesores directos del 312 T, la nueva caja de cambios transversal aumentó las ventajas de su bajo centro de gravedad. En vez de montarla en línea con la parte trasera del motor, Forghieri la giró 90 grados, reduciendo la masa que quedaba más allá del eje trasero. La nueva transmisión fue tan decisiva en el diseño del 312 que se añadió una “T” (de transversale) a su nombre.
Al volante del 312 T diseñado por Mauro Forghieri, Lauda y Regazzoni ganaron el Campeonato de Pilotos y Constructores de 1975
Hoy en día, los coches de Fórmula 1 suelen presentarse en febrero, antes de que comience la nueva temporada. Sin embargo, el 312 T se presentó a finales de septiembre de 1974, varios meses antes de que arrancara la temporada en Argentina en enero de 1975 y justo entre los Grandes Premios de Canadá y Estados Unidos, cuando Ferrari aún estaba luchando por ambos títulos.
Las cosas progresaron rápidamente y en cuanto la Scuderia regresó de Estados Unidos comenzaron las pruebas en Fiorano, con Lauda al volante por primera vez.
Sin embargo, a pesar de los preparativos iniciales, el 312 T no estuvo listo hasta la tercera carrera de la temporada de 1975, que celebró en marzo en Kyalami, Lauda sufrió un accidente en los entrenamientos y terminó la carrera en quinto lugar. Regazzoni quedó rezagado en un distante16º puesto.
Lauda logró la primera victoria del 312 T en Mónaco y, con tres triunfos más en las siguientes cuatro carreras en Spa, Anderstorp y Zandvoort, se puso a la cabeza del campeonato. El tercer puesto en la penúltima ronda, en Monza, fue suficiente para que Lauda asegurara el título ante el fervor del público italiano, en una jornada en la que Regazzoni, además, subió a lo más alto del podio.
Regazzoni ayudó a Ferrari a ganar el Campeonato de Constructores de 1975
El campeón mundial austriaco cerró la temporada con una victoria desde la pole en Watkins Glen, asegurando el título de Constructores. Tras 11 años de sequía, Ferrari volvía a lo más alto del podio.
Las evoluciones del 312 T fueron clave para definir la suerte de Ferrari en la Fórmula 1 durante años. Lauda sufrió un accidente casi mortal en el circuito de Nürburgring, en 1976, con el 312 T2, y con el 312 T3 logró un extraordinario título al año siguiente. Jody Scheckter ganó su primer título en 1979, pilotando inicialmente un 312 T3 y, luego, fue pasando al 312 T4 de efecto suelo a medida que avanzaba la temporada.
En total, el 312 T y sus derivados sumaron 27 victorias a lo largo de los años, llevando a Ferrari a conquistar cuatro títulos de Constructores y tres de Pilotos.
Dejó paso a una nueva era de motores turboalimentados tras la temporada de 1980, pero la longevidad y competitividad del 312 T hacen que siga siendo el Ferrari de Fórmula 1 más exitoso de la historia.